Desinsectación Sevilla: todo lo que deberías saber

Desinsectación Sevilla: todo lo que deberías saber

La desinsectación es el proceso por el cual se eliminan determinadas clases de insectos dañinos mediante una serie de técnicas y procesos físicos, químicos y mecánicos, aunque también es normal que se utilicen medidas de saneamiento básico, cuyo objetivo es el de evitar que puedan aparecer plagas en un espacio determinado.

El objetivo principal de la desinsectación Sevilla es que la población de los insectos esté dentro del límite de tolerancia, siempre dependiendo del área que se quiera tratar.

Las desinsectaciones en Sevilla se realizan porque una gran acumulación de insectos es nociva para el sector laboral, sobre todo en la agricultura y ganadería, aunque los seres humanos también pueden sufrir problemas por este motivo.


Insectos que puedes someterse a una desinsectación

Los artrópodos contra los que se suelen aplicar medidas de desinsectación, son los siguientes:

  • Insectos vectores con capacidad para volar
  • Artrópodos vectores sin capacidad para volar
  • Artrópodos cuyo alimento principal es la sangre
  • Plagas molestas de artrópodos
  • Artrópodos acumulados en productos almacenados

En esta clase de plagas también se pueden encontrar arácnidos y crustáceos.


Insectos a tener en cuenta en una desinsectación

Por otro lado, los insectos que pueden dañar la salud y el bienestar dentro y fuera de las actividades económicas, son los siguientes:

  • Cucarachas
  • Avispas
  • Chinches
  • Picudo rojo
  • Mosca doméstica
  • Alúas
  • Hormigas
  • Pulgas
  • Arañas
  • Procesionaria
  • Mosquitos

¿Cómo se realiza el proceso de desinsectación?

Como hemos comentado, existen distintos procesos para realizar la desinsectación de forma efectiva, controlando así las plagas de insectos. Entre ellos, se encuentra la pincelación, pulverización o los cebos. Aunque existen una gran cantidad, lo primero en lo que se debería pensar es en la utilización de métodos que no sean extremadamente agresivos, sobre todo para las personas, quedando descartados los productos químicos de forma inicial.

Dos de las opciones más utilizadas en la actualidad, es la utilización de trampas con feromonas o la luz ultravioleta, muy efectiva para paliar las plagas de mosquitos en los meses donde más calor hace. Estos sistemas son considerados de captura mecánicos, diferenciándose del resto por no dañar el medio que nos rodea y por no causar problemas en la salud de los seres humanos.


Elegir el procedimiento adecuado

Sin embargo, el procedimiento más adecuado estará basado en distintos factores, como el área que se quiere tratar, el tipo de plaga a la que se tiene que hacer frente y la gravedad del problema en sí. Así, es necesario realizar en primera instancia un estudio previo, pudiendo establecer un protocolo de actuación que esté adecuado a las necesidades y características personales de cada usuario.

A todo lo mencionado anteriormente, hay que añadir excepciones. En algunos casos considerados como extremos, lo más aconsejable es la aplicación de insecticidas, ya que es una solución muy eficaz con una probabilidad de éxito alta, con la que se puede controlar el problema en poco tiempo para, posteriormente, realizar un seguimiento para añadir las medidas de prevención necesarias.

Un ejemplo puede ser un local comercial, el problema de estas superficies es que están continuamente entrando y saliendo personas, aumentando la probabilidad de que los insectos entren y se acumulen en zonas determinadas, como almacenes, cocinas y/o baños. En este caso, la utilización de feromonas es efectiva, aunque sea necesaria la aplicación en distintos tratamientos, con el objetivo de que la población invasora vaya disminuyendo poco a poco hasta que el problema esté finalizado. Posteriormente, con una revisión mensual será suficiente para garantizar que el problema no vuelve a existir.


Protocolo de desinsectación anual

Ya sea para locales laborales como en lugares particulares, una de las medidas más solicitadas para prevenir todo tipo de plagas, es seguir un protocolo de desinsectación anual, que se caracteriza por lo siguiente:

  • Se realiza una inspección de las instalaciones donde se quiere aplicar la desinsectación y se analizan las especies que se quieren combatir, para realizar el proceso más acertado.
  • Mediante una estimación aproximada a la densidad de la población, se puede conocer si es necesaria la aplicación de métodos más o menos agresivos.
  • Se realiza un estudio sobre el origen de las especies que se quieren combatir, su distribución y extensión de la población.
  • Se estudian los factores ambientales para conocer si favorecen o no su crecimiento.
  • Se diagnostica la situación y se plantean las primeras actuaciones.
  • Tratamientos físicos, químicos y/o biológicos que sean necesarios.
  • Existe un plan de control anual.
  • Se elabora un plan de higiene.
  • Se establecen una serie de seguimientos y recomendaciones.
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