Cucaracha

Cómo evaluar si es eficaz un servicio de control de plagas

Las ratas,  las cucarachas y los mosquitos, entre otros, son plagas muy comunes en Sevilla. Existen numerosas empresas de control de plagas en Sevilla y es necesario saber evaluar la eficacia del servicio tanto para la propia empresa como para la empresa que lo contrata.

El proceso que suele seguirse para controlar una plaga consta de 3 fases: Planificación, actuación y evaluación. Aunque es vital un análisis previo de 360º, con el fin de descubrir cómo erradicar la plaga, el plan de seguimiento es el que nos garantiza que la plaga no vuelva a reproducirse.

El Plan de Actuación

La función principal del plan de control de plagas es minimizar la presencia de cualquier tipo de plaga. Esto no solo incluye las medidas necesarias para exterminarlos, también requiere de una serie de mecanismos y barreras que impidan que la plaga vuelva.

Así, el plan de actuación debe incluir, en primer lugar, una serie de sistemas preventivos que se anticipen al problema de la plaga en sí y que eviten una nueva proliferación. Las modificaciones de la humedad y la temperatura o el control de la limpieza son algunas de las acciones de este tipo a tener en cuenta.

En cuanto a los sistemas activos de control, estos se dividen en tres grandes grupos: los físicos (trampas), los biológicos (agentes patógenos que eliminan las larvas y crías) y los químicos (insecticidas, raticidas…).

El plan de actuación debe estar correctamente especificado y debe incluir sí o sí:

  • El espacio a tratar
  • Qué especies van a eliminarse
  • Con qué método se van a eliminar
  • Durante cuánto tiempo y con qué frecuencia
  • Observaciones del técnico aplicador
  • Fecha en la que fue aprobado

Este plan es la primera fase para la evaluación de la eficacia del control de plagas. Es por ello por lo que debe ser minucioso. En la evaluación de su efectividad pasaremos a evaluar si este plan se ha cumplido correctamente, por lo que un buen plan de actuación nos facilitará mucho el trabajo.

Comprobación Visual Rutinaria

Para medir la efectividad del control de plagas la comprobación visual rutinaria es fundamental. En primer lugar, se establecerán una serie de preguntas guía:

  • ¿Están los puntos de control en los lugares idóneos?
  • ¿Hay cadáveres en las trampas?
  • ¿Son los productos utilizados los idóneos?
  • ¿Se encuentran en posición de captura?

Si existiese alguna incidencia durante la comprobación se llevarían a cabo una serie de medidas correctoras que van desde reasignar los recursos a reprogramar las frecuencias de uso o establecer nuevas actividades.

Registros

Son fundamentales a la hora de establecer una buena gestión de plagas. Estos ofrecen una información más exhaustiva sobre un tema más completo del control de plagas. Permiten valorar que se cumplan las operaciones trazadas. Existen varios tipos de registro:

  • Registro de aplicación de Biocidas
  • Registro de control de capturas
  • Registro de control de consumos

Está claro que para evaluar la eficacia del control de plagas no solo es importante la comprobación visual. Un desglose minucioso del plan de actuación y una correcta y clara actuación previa son fundamentales a la hora de facilitar la tarea de evaluación y mejorar la efectividad del control de plagas.

mosquito picando

El Top 5 de las plagas

1. Mosca

La mosca es casi que el insecto del verano por excelencia junto con los mosquitos. Una vez la temperatura asciende, en primavera, las moscas comienzan de nuevo a inundar nuestras casas, restaurantes, oficinas… sin que nos demos cuenta y siendo casi imposibles de evitar.

Son insectos voladores, abundan heces y excrementos donde ponen los huevos. Van a posarse a la comida y a vasos o platos y pueden llegar a causarnos un problema si portan enfermedades. Además, su contínuo vuelo genera un odio y una fama grande hacia ellas.

2. Cucaracha

Las cucarachas se aprovechan de todas las zonas oscuras, húmedas y calientes de casi cualquier lugar. En la actualidad están totalmente asociadas con la vida humana. Se refugian en alcantarillas, oficinas, váteres y cualquier recobeco caliente y húmedo que tenga materia en descomposición cerca.

Debido a su hábitat y a que se alimentan de basura, cadáveres y desechos portan gran cantidad de enfermedades y pueden llegar a ser muy peligrosas para la salud. Existen 3 especies de cucarachas que generan la mayoría de plagas: La cucaracha oriental, la alemana y la americana.

Poseen una capacidad de reproducción, adaptación y supervivencia sorprendente lo que complica en gran medida su eliminación y su control.

3. Roedores

Abundan en el alcantarillado y suelen colarse en las paredes, falsos techos o buhardillas. Producen gran cantidad de desperfectos y daños allá por donde van. Debido a su carácter roedor destrozan las paredes, el cableado y las construcciones. También contaminan la comida y el agua con la saliva y sus excrementos.

Existen 3 tipos de roedor que producen las plagas: La rata negra, la rata gris y el ratón doméstico. Todos ellos son vectores de enfermedad y se aprovechan de los fallos en las construcciones para penetrar en ellas y buscar comida.

4. Mosquitos

Habituales en verano y primavera, en el sur de España y en el Levante son especialmente molestos. Los mosquitos producen picaduras dolorosas y molestas que pueden generar alergia o infectarse al rascarnos.

Además, en los últimos años, el mosquito tigre está subiendo con más fuerza y se está convirtiendo en un problema debido a que son vectores de enfermedades graves que pasan a través del torrente sanguíneo. Aunque de momento no suponen tanto peligro en España como en otros países hay que tener cuidado.

5. Hormigas

Este insecto tan inteligente y organizado muchas veces se cuela en nuestras viviendas y oficinas. El problema llega cuando establecen una colonia dentro de nuestra casa. Las hormigas se establecen en colonias de millares de ejemplares y cooperan mutuamente para subsistir.

Una colonia de hormigas dentro de nuestra casa implicaría tenerlas en todas partes, literalmente. En la comida, en el salón, en el armario… en cualquier sitio buscarían alimento. Además, debido a su tamaño, son muy difíciles de frenar y solo es posible su eliminación total una vez descubierto el nido.

mosca

Fumigaciones realizadas por profesionales, todo lo que debes de saber

Qué es la fumigación

La fumigación es la técnica de control de plagas utilizada por cualquier empresa de fumigaciones en Sevilla y en todo el mundo. Esta se emplea en lugares cerrados como graneros, casas, oficinas o almacenes y se basa en inocular gases tóxicos que elimina eficazmente las plagas a tratar.

Si bien es cierto que la técnica inocula gases tóxicos, estos están completamente controlados. Existen multitud de mecanismos de control y actuación que permiten llevar a cabo este proceso sin daños medioambientales y en un ambiente totalmente controlado.

En cuanto a las plagas más comunes eliminadas con fumigación encontramos a todo tipo de insectos: moscas, mosquitos, chinches, garrapatas, hormigas, piojos… Además, el tiempo de fumigación varía en función de la estructura, la plaga y su nivel de intensidad pero puede llegar a durar varios días.

Tipos de fumigaciones

Fumigaciones con gas

Es el proceso más conocido y claramente el más efectivo. Su eficacia reside en que tiene efecto en la totalidad de la estancia, esto le hace ser muy efectivo contra insectos voladores como moscas o mosquitos.

Este tipo de fumigación requiere el desalojo de la estancia puesto que afecta a las vías respiratorias. El proceso por el cual suele inocularse este gas tóxico es la nebulización. La nebulización busca esparcir al máximo el gas para que alcance la totalidad de la estancia y elimine eficazmente la plaga.

Fumigaciones con polvos

La fumigación con polvos es utilizada en puntos estratégicos y es efectiva contra insectos que se mueven por el suelo como hormigas o cucarachas. Cabe destacar que los puntos en donde se emplea suelen ser no visibles y que para su inoculación no hace falta desalojar la estancia puesto que no se esparce por el aire.

Fumigaciones con líquido

Este tipo de fumigación es altamente efectivo contra cucarachas y hormigas. Se emplea tanto en las esquinas como en las paredes y techos con un difusor que permite una alta precisión y que las estancias sigan siendo habitables para los humanos y mascotas.

Fumigaciones con gel

Es el método de fumigación más novedoso de los que hemos visto. El gel se sitúa en zonas de paso de los insectos o roedores. Este posee una fuerte feromona que los atrae y, a su vez, un veneno hace que mueran en 2 minutos aproximadamente.

Proceso de fumigación

Basándonos en el proceso descrito por faxsa estableceremos un proceso basado en 2 puntos clave:

Preparación para fumigar

Este proceso es el paso previo a la inoculación del compuesto químico. En primer lugar, lo más importante a seleccionar es el tipo de tratamiento. En función de la plaga y de su intensidad deberemos establecer un tipo de tratamiento acorde a las necesidades correspondientes.

Debemos buscar siempre que el proceso y el tipo de tratamiento seguido no dañe la estancia o la mercancía ni tampoco genere residuos. Además, debemos tener en cuenta los materiales de los que se compone la estancia puesto que algunos compuestos como la cera o plásticos no dejan pasar el gas.

Además, en cuanto a la forma de introducir el gas, es necesario colocar la manguera por encima justo de un ventilador en la parte superior del espacio a fumigar, esto ayudará a que el bromuro se esparza de manera más efectiva y rápida. También es necesario cubrir con un plástico la parte superior de la mercancía o muebles puesto que el bromuro puede gotear y contaminar la estancia.

Previamente a la fumigación debe medirse correcta y exhaustivamente el espacio a fumigar, puesto que un error de centímetros puede implicar un error de hasta un 15% en la dosis. Esto hace que la medición sea fundamental tanto económica como medioambientalmente.

Por último, es necesaria una verificación final de todos los materiales y factores necesarios para la fumigación por gas. Así, es necesaria una comprobación de los tubos, ventiladores y la unidad de conductividad térmica. Los niveles de CO2, humedad y temperatura también deben comprobarse para asegurarnos de que sean óptimos.

Proceso de fumigación

Para la introducción del bromuro de metilo es totalmente necesario llevar una aparato respirador auto-contenido. Antes de introducir el gas deben encenderse todos los ventiladores. Una vez hecho esto se gira levemente la válvula y se hace una comprobación de posibles fugas.

Una vez comprobado que no hay fugas, procederemos a abrir la válvula de manera que se suelten entre 1,5 y 2kg de bromuro al minuto. Una vez se hayan descargado los cilindros principales, el resto del gas tardará algo más en salir. Este proceso suele tardar un máximo de 30 minutos.

Una vez finalizada la introducción del gas pasaremos a la aireación. Este proceso se basa en sacar el gas de la estancia. La salida debe conducirse hasta un espacio amplio y con ausencia de animales. Durante la aireación no se puede estar a 60 metros de la salida y es vital contar con la dirección del viento.

Tras esta aireación, se llevará a cabo un proceso de evaluación de la fumigación y se establecerá una fecha para que vuelva a estar operativa la estancia.