cucaracha gigante

Cómo eliminar las plagas de cucarachas

Las cucarachas son una de las plagas más comunes que existen en España. Existe una necesidad clara de conocer qué podemos hacer para eliminar cucarachas y saber cómo podemos actuar cuando ya tengamos una plaga en nuestro domicilio, oficina o almacén.

Previamente a centrarnos en cómo eliminar las cucarachas, cabe decir que existen varias especies de cucarachas. Las más comunes en España son la cucaracha común, la cucaracha americana y la cucaracha roja. Cada especie tiene un comportamiento y ciclos de vida diferenciados, cruciales para poder tratarlas.

¿Qué problemas generan?

Las cucarachas son insectos que se introducen por fisuras, desagües, basura o respiraderos. Están continuamente en contacto con lugares en descomposición y zonas insalubres. Es por ello por lo que son vectores de enfermedad, al entrar en contacto con una bacteria o virus lo portan y pueden transmitirlo.

Además, debido a que les encantan los entornos cerrados y calientes, tienen interés en las placas base y el hardware de cualquier electrodoméstico. Al construir sus nidos pueden generar cortocircuitos y  provocar la rotura de maquinaria y aparatos electrónicos.

Por último, no es casi necesario precisar que, en cualquier negocio, la presencia de cucarachas supone una imagen desagradable que seguramente conlleve a una pérdida de clientes y a que se genere rechazo con el local.

Todo esto nos lleva a concluir que el control de plagas es algo fundamental para evitar problemas de salud e higiene. Llevar un control de plagas correcto y exhaustivo minimiza el riesgo para la salud pública además de que permite reducir el impacto medioambiental producido por los químicos empleados en la desinsectación.

¿Cómo eliminar una plaga de cucarachas?

Toda plaga de cucarachas requiere de un proceso medido y reglado que regule la presencia de estos insectos y que nos permita controlar correctamente su población. Es por ello por lo que todo plan de actuación debe contar con tres puntos fundamentales.

1. Evaluar la situación

Previamente a actuar es necesario recabar el máximo de información posible acerca del lugar y de las plagas a controlar. Lo primero que hay que hacer es recoger información primaria acerca del establecimiento, los antecedentes del mismo y buscar factores de riesgo en el entorno.

Tras esto, deberemos realizar una inspección a fondo del lugar. En esta inspección deberemos obtener todos los datos posibles acerca de la plaga: su nivel de gravedad, las zonas de infectación, valorar el nivel de contaminación, etcétera.

Por último, con toda esta información recabada, deberemos realizar un análisis que nos permita adaptar los datos y bajar toda esta información con el fin de aclarar las acciones más oportunas a llevar a cabo.

2. Programar las acciones

En función de la evaluación que hemos hecho debemos llevar a cabo un plan de acción que indique con el mayor detalle posible la forma de proceder a la desinsectación. En este plan de acción deberán de estar detalladas todas las acciones así como el timing de las mismas, entre otras cosas.

Estas acciones no solo hacen referencia a la desinsectación en sí, sino a las acciones de prevención futuras que no permitan la reproducción de la plaga. Con este documento se busca no solo planificar una desinsectación sino evitar que se produzcan más.

3. Seguimiento

Una vez aplicadas las acciones y procesos, deberán llevarse a cabo las comprobaciones correspondientes con el fin de corregir errores a tiempo. Buscamos prolongar en el tiempo la duración del plan de actuación y así evitar la presencia de cualquier otra plaga el mayor número de tiempo posible.

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